Miércoles, 26 de septiembre (15/01/2000)
Los niños juegan fuera de la cabaña…¡Dios, son otra vez las once! Nooo, esta vez son las ocho, entre bostezos y preparación del café a las 9 ya estamos en pié. Como Pako se harta de esperar el trabajo decidimos irnos, pase lo que pase y pese a quien pese, a Debre Markos, mañana. Así que tenemos que ir a por los billetes y de paso pasarnos por la embajada a registrarnos. Después de la ducha he bajado un rato al Montessori, buscando a los bebés del año pasado que éste ya son unos críos estupendos. Lisa está alta y estilizada, sigue encantadora, Petrus no sonríe tanto (¿ya conoce lo que es la vida?), muchas caritas conocidas y otras nuevas, tres voluntarios y Jael colaborando, Lisa me ha mirado un momento ha sonreído y se ha acercado, no sé si sabia quien era pero el abrazo ha sido de poner los pelos de punta, ya no me la he soltado en todo el rato que he estado, vigilándome donde estaba y lo que hacía. Es un encanto de cría. Swangezau ya no está en la Montessori, así que cuando regrese me informaré de que estudia y como le va, junto con todas las novedades que hay en el centro, que no son pocas. Después del chai, a la estación a por el billete, ¡qué expectación! 35 birr cada uno y mañana intentaremos coger el bus hacia Debre Markos.
Paseo por Merkato y compra por parte de Pako de cerámica y cuentas de todos los colores y formas para que los críos monten pulseras y collares.
Parada para comer en Aratkilo, Pako “Espaguetis con vegetales”, yo “Beef Cotelet” (ósea, filete empanado). Todo muy rico. Minibús hasta la embajada, pero tienen horario de 9:00 a 12:30 y ya no es posible atendernos (un trozo de España en Addis, sin duda). Paseo por la zona que es la subida a Entoto y mini a Piassa. Llamada a Kebre Markos para anunciar nuestra llegada, todo ok y un ratico de internet, correo y chateo para no perder la costumbre, supongo que en nuestro nuevo destino será más difícil conectarse. Vuelta a Asco, zumo tricolor (cocktail, ¡qué ganas tenía de uno!), compra de pan para cenar embutido y para el orfanato. Decidimos no llevarnos mañana la maleta sino solo las mochilas para llevarlas encima y que no nos roben. Así que reorganización de equipajes para dejar el resto en la habitación de las chicas y llevarnos lo necesario, seguro que algo nos dejamos, pero siempre podremos comprarlo, la aventura es la aventura y mañana comienza.
Paseo por Merkato y compra por parte de Pako de cerámica y cuentas de todos los colores y formas para que los críos monten pulseras y collares.
Parada para comer en Aratkilo, Pako “Espaguetis con vegetales”, yo “Beef Cotelet” (ósea, filete empanado). Todo muy rico. Minibús hasta la embajada, pero tienen horario de 9:00 a 12:30 y ya no es posible atendernos (un trozo de España en Addis, sin duda). Paseo por la zona que es la subida a Entoto y mini a Piassa. Llamada a Kebre Markos para anunciar nuestra llegada, todo ok y un ratico de internet, correo y chateo para no perder la costumbre, supongo que en nuestro nuevo destino será más difícil conectarse. Vuelta a Asco, zumo tricolor (cocktail, ¡qué ganas tenía de uno!), compra de pan para cenar embutido y para el orfanato. Decidimos no llevarnos mañana la maleta sino solo las mochilas para llevarlas encima y que no nos roben. Así que reorganización de equipajes para dejar el resto en la habitación de las chicas y llevarnos lo necesario, seguro que algo nos dejamos, pero siempre podremos comprarlo, la aventura es la aventura y mañana comienza.