lunes, 29 de octubre de 2007
miércoles, 24 de octubre de 2007
Martes, 25 de septiembre (14/01/2000)
¡madre mía, que forma de crecer! Es todo un hombrecito y de la otra mano Petrus,
irreconocible, delgado, pelo rapado, por un momento lo confundí con Sami. Eran las 11 de la mañana, los excesos se pagan. Salgo a tomar el chai, presentación general al resto de los voluntarios, ducha y, mientras me van poniendo al día de cómo van las cosas en Asco, me da la impresión de haber entrado en GH9, que en cualquier momento Sister Jan Maria se quita el hábito y resulta ser Mercedes Milá. No me está generando buen sabor de boca y el plan de marcharnos al día siguiente a Debre Markos, me parece genial. Así que nos vamos a la estación de autobuses,
junto a Merkato, a ver horarios y precios. Primero paseo por Merkato, Pako no encontró las veces que fue el pasaje de las cerámicas y especias,
con lo fácil que era, se tiraba de los pelos, pero es lo que tiene estar en el mercado al aire libre más grande de África. El billete de autobús se ha de comprar con un día de antelación y sale a partir de las seis de la mañana (lo de “a partir” será motivo de otro post). Decidimos irnos el jueves ya que tenía Pako pendiente de hacer unas modificaciones en el plano del nuevo hospital que se está construyendo en Asco House. Empalmamos Merkato con odisea buscando una supuesta nueva compañía de autobuses de “lujo” que nadie conoce, claro que preguntar algo en Addis es otra odisea en sí mismo, momento ciber para dar señales de vida a la familia y kedada en la Shell de Piassa con 14 voluntarios más, tres españoles, Janek y Jael (ya coincidí con ellos en 2006), Christina (la alemana que lleva aquí desde octubre de 2006 y se quedará hasta diciembre de 2007), una polaca, un par de italianas, otro israelí un poco autista, una inglesa y ya me pierdo entre tanta gente. Eso, en Asco House, este año hay demasiada gente, cerca de 20 voluntarios, por eso no me pena irme tan pronto fuera, cuando vuelva espero que esté más despejado y haya más trabajo que hacer. Cena en el restaurante típico con el que cerramos nuestro viaje de 2006,
incluido bailecito y demás, buena comida (Tips, pollos, verduras, humus y lentejas todo en injeera, vino dulzón, total, 100 birr por barba (8 euros)...
y la polaca aún protestaba porque ella había comido menos… si es que no se puede hacer fondo común con los extranjeros. Después copa en el Harlem’s Jazz por 3 euros con actuación en vivo, a las doce y media, taxi ya concertado y para “casa”… Genial, ¿esto es Addis? ¡Madre mía, no saben lo que me han enseñado!lunes, 15 de octubre de 2007
Lunes, 24 de septiembre (13/01/2000).
Realmente se puede decir que el viaje empezó el viernes 21, ya que a pesar de haberlo cogido libre para poder organizarme el equipaje, la mañana se torció teniendo que ir al curro a atender a unos clientes y la tarde la perdí buscando un dentista que me matará un nervio que le dio por dar la murga (y no es plan de ir con flemón a un país como Etiopía). El sábado todo eran prisas, organización de las cosas, compras de última hora, no hay espacio, me sobran kilos…
A la hora de la cena ya estaba la maleta y las mochilas cerradas
y listas. Cena con Emilio y Fernando en casa, después copeta habitual y despedida de mis amigos valencianos por todo lo alto. Miguel me llevó del after a casa, ducha, café y al aeropuerto a coger el vuelo a Madrid. Los 45 minutos de vuelo se me pasaron sin enterarme, aun no habían cerrado las puertas que yo ya estaba durmiendo y así hasta el aterrizaje. Tras dejar las maletas en la consigna de la T1, comida con la familia en casa de mi hermana y siestecilla. Después cervecicas con Luis, cena y más copeteo. La misión era no dormir, ya que a las 3 cogía un taxi al aeropuerto. Y así fue… misión cumplida, con Luis y los turolenses de Allucant
(¡el mundo es un pañuelo!) resistí en pie y a las cuatro de la mañana estaba haciendo fila frente al mostrador 263 de Barajas para embarcar rumbo a Frankfurt. Ventanilla en el vuelo a Frankfurt y salida de emergencia en el vuelo a Addis. Cambio de terminales sin problemas aunque unas escaleras mecánicas no vendrían mal, dos ascensores se quedan escasos (punto negativo para los alemanes). Diez horas de vuelo, incluida una de escala en Khartoum, de las cuales solo me desperté para comer (aunque me lo podía haber ahorrado). Llegada con media hora de retraso, aterrizar en Addis es un pozo sin fin, bajas y bajas, el azafato que tenia frente a mi ponía cara de circunstancias al ver que seguían anunciando que aterrizábamos en breves y seguíamos dando vueltas… en fin… todo con normalidad. A la carrera a realizar la “VISA on arrival” para evitar la mega-cola de todo el vuelo y a cambiar el dinero, cuenta la pasta, recuenta la pasta, lo anota en la calculadora, la cuenta de nuevo, lo anota en un papel, en un momento sobó los billetes más que desde que sólo eran pasta de papel. Recogida de equipaje y salida triunfal con Pako y Cristina esperando. Mi cuerpo estaba en Addis, mi mente aun no era consciente. Primer paseo por Asco, y acomodación en la cabaña de voluntarios, nueva ubicación que merece un post aparte.
Mision Imposilbe: Actualizar el Blog
te imposible enviar SMS, alguno se recibía, pero de casualidad. En fin, el milenio etíope ha empezado con subidas de precios y censura de las telecomunicaciones, continuará con la invasión por parte de Etiopía de Eritrea... esperemos que acabe bien
domingo, 14 de octubre de 2007
Fin del Viaje
De nuevo en casa!
Por problemas políticos no me ha sido posible actualizar el blog desde Etiopía. De nuevo en casa, iré contando poco a poco lo que ha sido el viaje


