miércoles, 24 de octubre de 2007

Martes, 25 de septiembre (14/01/2000)

Pako me despierta de la mano de Swangezau, ¡madre mía, que forma de crecer! Es todo un hombrecito y de la otra mano Petrus, irreconocible, delgado, pelo rapado, por un momento lo confundí con Sami. Eran las 11 de la mañana, los excesos se pagan. Salgo a tomar el chai, presentación general al resto de los voluntarios, ducha y, mientras me van poniendo al día de cómo van las cosas en Asco, me da la impresión de haber entrado en GH9, que en cualquier momento Sister Jan Maria se quita el hábito y resulta ser Mercedes Milá. No me está generando buen sabor de boca y el plan de marcharnos al día siguiente a Debre Markos, me parece genial. Así que nos vamos a la estación de autobuses, junto a Merkato, a ver horarios y precios. Primero paseo por Merkato, Pako no encontró las veces que fue el pasaje de las cerámicas y especias, con lo fácil que era, se tiraba de los pelos, pero es lo que tiene estar en el mercado al aire libre más grande de África. El billete de autobús se ha de comprar con un día de antelación y sale a partir de las seis de la mañana (lo de “a partir” será motivo de otro post). Decidimos irnos el jueves ya que tenía Pako pendiente de hacer unas modificaciones en el plano del nuevo hospital que se está construyendo en Asco House. Empalmamos Merkato con odisea buscando una supuesta nueva compañía de autobuses de “lujo” que nadie conoce, claro que preguntar algo en Addis es otra odisea en sí mismo, momento ciber para dar señales de vida a la familia y kedada en la Shell de Piassa con 14 voluntarios más, tres españoles, Janek y Jael (ya coincidí con ellos en 2006), Christina (la alemana que lleva aquí desde octubre de 2006 y se quedará hasta diciembre de 2007), una polaca, un par de italianas, otro israelí un poco autista, una inglesa y ya me pierdo entre tanta gente. Eso, en Asco House, este año hay demasiada gente, cerca de 20 voluntarios, por eso no me pena irme tan pronto fuera, cuando vuelva espero que esté más despejado y haya más trabajo que hacer. Cena en el restaurante típico con el que cerramos nuestro viaje de 2006, incluido bailecito y demás, buena comida (Tips, pollos, verduras, humus y lentejas todo en injeera, vino dulzón, total, 100 birr por barba (8 euros)... y la polaca aún protestaba porque ella había comido menos… si es que no se puede hacer fondo común con los extranjeros. Después copa en el Harlem’s Jazz por 3 euros con actuación en vivo, a las doce y media, taxi ya concertado y para “casa”… Genial, ¿esto es Addis? ¡Madre mía, no saben lo que me han enseñado!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por tenernos al corriente de esta nueva estancia en Asco House. Ya nos irás contando. Dios te guarde. Un recuerdo para los chavalines de Asco House y también para las sisters. José

Anónimo dijo...

Que maravillosa y noble causa la que haces por los niños, obtener una sonrisa y un abrazo de ellos, que sufren tanto, es el mejor regalo y satisfaccion que puedes recibir...
te felicito...

un abrazo desde Chile

Clau!!